Header Ads

CARRUSEL: AMLO: del meme-sexenio al mega trinquete del avión

No son babosadas: Es estrategia marrullera
Hace días, el articulista Ernesto Hernández Norzagaray publicó en el portal Sinembargo.mx un análisis que tituló “El gran distractor”, refiriéndose a la forma en la que el presidente López Obrador se saca de la manga ocurrencias y disparates casi diarios para dar a los mexicanos generosas raciones de atole con el dedo, para dejar en lo oscurito dos tristes realidades en las que su gobierno nomás no da pie con bola: una economía estancada, una inseguridad desatada como nunca y el naciente sistema de salud sin pies ni cabeza, ni mucho menos medicamentos .

Como el mago de la caja china, para todo tiene salida, aunque su favorita sigue siendo la de culpar a sus antecesores: si no hay crecimiento económico es porque le dejaron el país sumido en el atraso y la corrupción desde que llegó Hernán Cortez y se amancebó con la Malinche, y si las matazones están al dos por uno, es que le dejaron perdida a la sociedad y ahora él se echó a cuestas la titánica tarea de purificarla.

Hernández Norzagaray retrató a la perfección la mañosa estrategia de López Obrador:

“Y es que, estimado lector, ante el ¿qué hacemos con el avión?, se plantearon cinco alternativas desde rentarlo hasta rifarlo en cachitos de 500 pesos, y eso provocó una gran cantidad de declaraciones en contra del presidente y las redes se inundaron de memes y comentarios de diverso tipo y calibre, incluso, llegó a ser tema de la prensa internacional”.

“Es decir, todo mundo esta y estaba metido en ello. Y, entonces, ¿dónde quedaron los problemas de una economía que no crece y una inseguridad galopante?”

“Están ahí, pero salieron estos temas de las primeras planas del país y de la conversación pública. No sé cuántos artículos se han publicado sobre el tema, ni tampoco cuantas horas o días, se han invertido para denostar la “ocurrencia” del presidente. O sea, ya tuvo un beneficio, la gente está en otra órbita. Unos atacando y otros defendiendo el punto. Esto le da un margen al Gobierno para manejar mediáticamente la llamada “cuesta de enero” donde todos sufrimos una merma de recursos vía aumento de precios, pago de impuestos municipales y de servicios, incluso la nueva miscelánea fiscal que ya está en operación en sintonía con el aumento de impuestos en los estados”.

Hasta aquí la cita textual.

Nosotros añadiríamos que si bien lo del avión se ha llevado –hasta el momento, porque la veta parece inagotable- el galardón a lo más absurdo, no hay semana que pase sin alguna truculencia, como la receta de pan y circo para el pueblo que tanto criticó AMLO desde la oposición y a la que ahora recurre con tanta desfachatez.

Mientras los padres de niños con cáncer toman las calles protestando por la falta de medicamentos y las víctimas de la violencias claman por justicia y una real estrategia de seguridad, el Presidente sigue pontificando lo que a simple vista se ven como disparates impropios de un mandatario, que además responde burlesca y groseramente a quienes se atreven a levantar la voz.

Decimos a simple vista porque ya lo advirtió atinadamente Hernández Norzagaray: no son meras babosadas ni desbarres al aire. Forman parte de toda una estrategia para desviar la atención de lo medular y de los cada vez más amplios frentes donde la pomposa Cuarta Transformación está enseñando el cobre del fracaso.

Sería ocioso enumerar aquí tantos temas distractores puestos sobre la mesa por López Obrador. Podría llenarse una enciclopedia de ocurrencias, pero la rifa del avión presidencial en definitiva se vuela la barda y no precisamente porque encuadre entre las más descabelladas y ridículas, sino porque desnuda su al parecer infinita capacidad para mofarse de sus gobernados y tratarlos como estúpidos.

Dejemos de lado cuanta especulación se haya generado por el hecho de que se lo gane Perico de los Palotes y no tenga ni para lavarlo, mucho menos dónde meterlo, o la última novedad de que se pagará el premio en efectivo, para calibrar la rifa como lo que es: un mega trinquete orquestado por el propio presidente de la república, disfrazado bajo el “humanitario” propósito de comprar medicinas y equipo para hospitales.

Porque si el insultante armatoste se compró, se pagó con dinero de todos los mexicanos, no de Felipe Calderón que lo encargó ni de Peña Nieto que se dio vuelo usándolo. En buen castellano, salió del lomo de todos.

Y ahora, con la cacareada rifa, López Obrador pretende que el pueblo ¡lo pague otra vez!, eso sí, con la engañosa estratagema de los “pagos chiquitos” – mugrosos 500 pesos el cachito- como ofrecen las tiendas que luego terminan embargándole al incauto cliente hasta la vieja y los chamacos, cuando le dejan ir intereses sobre intereses.

O sea, otra vez la vieja fórmula de fregar al indio, sólo que ahora cínicamente orquestada y publicitada por un Presidente al que se le llena la boca diciendo que para él primero son los pobres, cuando está visto que son los primeros de los que se burla, verbigracia los deudos de tantos asesinados o de los enfermos, a los que ahora califica de “pregoneros” dizque porque “antes callaron como momias”.

El escarnio por encima de la más mínima empatía, de la más mínima consideración. La burla grosera que denigra su propia investidura.

Si tan pensada y reflexionada estuvo la decisión de rifar el avión –como lo presumió-, ¿por qué no hacerla entre los grandes dueños del dinero en el mundo, jeques árabes, magnates o presidentes de las empresas más ricas, mínimo a un millón de dólares el boleto?
El pitorreo, a todo lo que da


¿No sería más fácil? ¿O teme que lo vean como pueblerino vende chicharrones?

O, si tanto presume el respaldo de los empresarios a su gobierno y sus políticas, ¿por qué no lo rifa entre ellos – sus cuates Slim, Salinas Pliego y otros-, en vez de convocarlos a vender cachitos (otra burla) entre sus trabajadores?

Nada más falta que una vez realizado el mega trinquete se baje el cero y no toque, para que el merolico de las mañaneras salga con que lo boicotearon sus adversarios, los conservadores y Fifís, y les endose la culpa como en el meme que ya circula:

“Si no compra un cachito es usted un mezquino y vil PRIANista, que quiere que los pobres se mueran”.

Así anda el meme-presidente. Y el meme-sexenio, entre disparates, ocurrencias y ahora mega trinquetes.

(Nada más faltaría que para retorcerle los intestinos de coraje, entre los ganadores de la rifa estén Felipe Calderón o Vicente Fox, para compensar la descobijada que les dio retirándoles la pensión).

El extraño caso del ruidajo

Chayito Quintero: Ella sí sabe…
Acá por Navojoa, estimado lector, a más de cuatro se les fue el sueño durante la madrugada de este viernes, porque según reportes en redes y cuchupos de café, se oyeron pavorosos estruendos como si se aproximara el fin del mundo.

Unos los describieron como si la tierra se estuviera reacomodando o se preparara a escupir un volcán, otros como si fuera el golpeteo de un gigantesco marro y los más espirituados incluso le apostaron al paso de un OVNI sobre las tierras del Mayo.

Dicen que la única que siguió durmiendo a pierna suelta fue la alcaldesa Chayito Quintero, ¡y cómo no!, si ella conoce el origen del ruidajo: son los crujidos que pega su administración…

No hay comentarios.

Con tecnología de Blogger.
Estamos utilizando cookies para brindarle la mejor experiencia en nuestro sitio web.
Puedes obtener más información sobre las cookies en la sección POLÍTICA DE PRIVACIDAD